ANTONIO MACHADO

 

Por los floridos valles,

mi corazón te lleva

 

**

 

No, mi corazón no duerme

Ni duerme, ni sueña, mira

los claros ojos abiertos,

señas lejanas y escucha

a orillas del gran silencio

 

 

 

A un olmo seco

 

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

 

¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

 

No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

 

Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

 

Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas en alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

 

 

Antonio Machado

Anuncios

2 pensamientos en “ANTONIO MACHADO

  1. Tratandose de compartir, al menos los Corazones, dan y reciben, toda la información necesaria para permanecer aún unidos, por esos hilos invisibles, que a veces a nosotros mismos nos sorprenden….Y a veces la Poesía más bella es la que no se ve, ni se escucha, ni está escrita en ningún libro, es la que el Espiritú del Viento está aún por susurratelá al oido, mantente alerta, en cuaquier momento te recita, mil rimas..                                   Ariel me lo contó.                                                                                                                                               COMO LA PRIMAVERAComo un ala negra tendì mis cabellosSobre tus rodillas.Cerrando los ojos su olor aspirasteDiciéndome luego: – ¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos? ¿Con ramas de sauces te atas las trenzas? ¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negrasPorque acaso en ellas exprimiste un zumoretinto y espeso de moras silvestres? ¡Que fresca y extraña fragancia te envuelve! Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas. ¿Qué perfumes usas?Y riendo, te dije: -¡Ninguno, ninguno! …. Te amo y soy joven, huelo a primavera.Ese olor que sientes es de carne firme, de mejillas claras y de sangre nueva.¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengoLas mismas fragancias de la primavera!(Juana de Ibarborou)

  2. Gracias mi querido amigo….
    sabe bien que me encanta la poesía
    Seguiré atenta…seguro que El
    guarda las más bellas rimas, espero escucharlas
    Un cálido abrazo, corazón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s